quarta-feira, 28 de setembro de 2011

Testamento

(Imagem retirada da web, sem dados da autoria)





Habiendo llegado al tiempo en que
la penumbra ya no me consuela más
y me apocan los presagios pequeños;

habiendo llegado a este tiempo;

y como las heces del café
abren de pronto ahora para mí
sus redondas bocas amargas;

habiendo llegado a este tiempo;

y perdida ya toda esperanza de
algún merecido ascenso, de
ver el manar sereno de la sombra;

y no poseyendo más que este tiempo;

no poseyendo más, en fin,
que mi memoria de las noches y
su vibrante delicadeza enorme;

no poseyendo más
entre cielo y tierra que
mi memoria, que este tiempo;

decido hacer mi testamento.

Es este:
les dejo

el tiempo, todo el tiempo.



Eliseo Diego


3 comentários:

  1. [que momento, onde perdida nos tempos do mundo, renasce a palavra, como palavra!]

    um abraço,

    Leonardo B.

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